martes, 15 de noviembre de 2011

Un perro blanco en una España azul


Un perro me ha quitado la comida de la mano. Iba yo caminando por la calle al tiempo que devoraba una media luna, asumiendo el riesgo (en mi pueblo se dice que si comes por la calle no te casas) y de repente he notado algo en mi mano. Un canino blanco y delgado se estaba comiendo mi almuerzo y de paso me chupaba la mano. No sé por qué en ese instante me ha venido a la cabeza el PP. Soy un poco obsesiva y quizá ya venía pensando en eso desde que vi al perrito perseguirme, no sé llámenlo personificación, símil o hipérbole.

Los de Rajoy son como ese perro que va por detrás, sigilosamente, despacito… para que nadie le vea. Siempre a las espaldas, sin dar un paso al frente, por si se levantan las orejas y se abre la boca. Los ladridos no gustan al personal y éste es el que da de comer.

Además, qué curioso, ellos también se tragan el pan de los demás pero en forma de educación, sanidad… Se comen un buen bocadillo vuelta y vuelta de libertades y derechos sociales. De hecho, éstos son de esos que lamen el plato, lo rebañan con pan y lo pasan para que otros, los que hay sentados a la izquierda del padre, lo frieguen. 

Al final, la historia de mi perro es el reflejo de la España azul que estamos obligados a prevenir y combatir. Ah! Por cierto, le tengo miedo a los perros…desde pequeña.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Disculpen la fe de esta atea

No quería escribir el día después del debate porque entiendo que hay que meditar antes de expresarse. Sin embargo, hoy sí me veo en la necesidad de compartir mi opinión, y subrayo compartir. No buscan mis palabras convertirse en verdades absolutas ni convencer a nadie. Pero después de ver, leer y escuchar diferentes realidades, porque visto lo visto debe haber más de una, creo firmemente que el debate entre Rajoy y Rubalcaba puso de manifiesto que:

-Rajoy estaba erguido, muy al contrario que hace unos años con Zapatero. Las encuestas le facilitaban esta pose. -Rubalcaba en algunos momentos estaba encogido. Las encuestan le obligaban a esa pose. -Rajoy debió pasarlo fatal durante su época de estudiante porque no es capaz de memorizar dos líneas seguidas. La explicación de Pons no convencen demasiado.

-Rubalcaba es perro viejo (aunque por momentos en el debate costaba verlo). Sabía que es prácticamente imposible desvincular su imagen del actual gobierno, de la crisis… por eso, uso otra técnica. El socialista quería poner en evidencia a Rajoy, sus medidas, su ineficacia en la oposición, su intolerancia y sus verdaderas ideas. Esas que sus asesores le tienen recomendado obviar hasta después del 20-N.

-El candidato del PSOE quería mover a la gente de izquierdas y a los indecisos, valga la redundancia. Es un secreto a voces que los votantes populares no dudan, no se plantean el programa, la gestión de su partido… Sin embargo, los votantes de izquierdas son críticos, para el PSOE mucho más críticos que el propio PP.
Lo que no está tan claro es si consiguió movilizar a un número suficiente de electorado.

-Rajoy es peor político, peor comunicador y por momentos temí que una pequeña ventolera moviera sus papeles de la mesa y se tuviera que suspender el debate porque el popular no sabría de qué ni qué decir.

-El debate LO GANO Rubalcaba, aunque Rajoy no lo perdió. Me explico. El socialista explicó mejor sus ideas y cuestionó mejor las del popular; defendió principios que Marianico ni de lejos conoce; puso entre las cuerdas, en algunos momentos, al de Génova y dejó claro, para el que quiera verlo, que si Rajoy gana el Estado de Bienestar pierde. Sin embargo, las encuestas reflejan que los españoles dan por buenas las explicaciones de éste último, es decir, que le apoyan, que seguramente le votarán. Por eso Rajoy no perdió.

De hecho, hay muchas posibilidades de que gané también las Elecciones Generales, aunque yo, disculpen la fe de esta atea, confió en que no sea así.

domingo, 6 de noviembre de 2011

ME GUSTAN LOS RIESGOS

Podría escribir de todo y posiblemente escribiría de nada… pero me gustan los riesgos.

Me interesa la vida y ahí, en ese concepto, cabe todo. Mis experiencias vitales irán acompañadas de mis reflexiones sobre los aspectos más variopintos. No soy una experta en ningún tema concreto… pero me gustan los riesgos.

La política, la literatura y la cultura ocuparán la mayor parte de mis líneas, igual que ocupan la mayor parte de mis pensamientos… me gustan los riesgos.

No soy objetiva, porque no creo que merezca la pena serlo. A la hora de escribir, es imprescindible hacerlo desde la convicción, desde lo oído, visto, sentido, palpado. He llenado carpetas de hojas sueltas durante años, después lo he seguido haciendo pero las carpetas se acumulan en un ordenador. El bolígrafo primero y las teclas después se han convertido en una extensión de mi cuerpo porque escribir es mi mayor obsesión. Es una necesidad, el mayor de mis vicios.

Espero que quien lo lea disfrute sólo una mínima parte de lo que yo lo haga cuando escribo.